Se trata de un proyecto a llevar a cabo una vez finalizada la construcción de la escuela. Cabezas de familia de la comunidad se han comprometido a ceder parte de su cosecha a la institución del colegio, de manera que pudiendo contratar a tiempo parcial a tres personas, comprando los menajes de cocina apropiados y habilitando un lugar adecuado para la actividad se puede dar de comer a los 150 niños que acudirían a la escuela. El proyecto se complementa con un espacio para un huerto de productos saludables menos comunes a gran escala para evitar su compra en los mercados. El espacio destinado a ese fin se podrá regar gracias al pozo cercano sin mucha dificultad y los alumnos además aprenderán de una manera práctica acerca de las plantas y su tratamiento, creando un espacio suyo que trataran con responsabilidad y respeto.

Este proyecto, de manera conjunta, sería un reclamo para la asistencia escolar, así como para el profesorado, quien ahorraría una comida al día suponiendo un beneficio para instalarse en la comunidad y poder dedicar además mayor tiempo a la enseñanza.

Una de las razones más comunes del absentismo escolar especialmente en las comunidades al norte el país radica en que los niños y niñas han de ayudar en las tareas domésticas, agrícolas y otras labores del día a día, por lo que el tiempo que incluso los propios familiares consideran una pérdida de tiempo que sus hijos acudan a la escuela frente a la ayuda que están proporcionando en otras tareas o trabajos.

Una vez llevado a cabo la construcción de la escuela, seguir incentivando a estas familias y asentar la concienciar de la importancia de que los menores acudan a clase podría pasar por una ayuda al estudio a los estudiantes con más dificultades económicas que permitiese a las familias estar más desahogadas y ver con mejores ojos las horas invertidas en educación.

Este análisis lo elaboraran los propios profesores y asociaciones sobre terreno, asegurando de esta manera el buen reparto de la cantidad destinada para ese fin.

Una de las mayores impresiones que nos llevamos del primer viaje a las comunidades de Kanjarga fue la infrautilización de la biblioteca. Se trata de un edificio construido por el Gobierno hace tres años y sin inaugurar. En él se acumulan telarañas y muebles sobrantes en viejo estado. Las llaves las custodia el jefe de la localidad por temor a robos de los pocos libros y pantallas antiguas y rotas que dentro contiene.

La intención de propulsar la educación que tenía el gobierno con la construcción de la instalación no ha sido reprobada por los vecinos quien no han fomentado un buen uso de ella.

La intención de TEAM4Ghana es la de elaborar un programa anual compuesto por charlas de temática variada, talleres (de lectura, geografía, respeto al medio ambiente, fomento de escritura, utilización de ordenadores…), visualización de películas y documentales y clases de refuerzo

De forma paralela planteamos la posibilidad de equipar correctamente la biblioteca. De nada serviría gestionar un espacio sin medios y con este proyecto se busca precisamente ir complementando las necesidades educativas de las actividades.

El material necesario serán libros (fundamentalmente en idioma inglés y de nivel básico y básico-medio), portátiles, un proyector y material escolar.

Para todo ello se lanzarán varias campañas de recogida de libros que muchas familias, bibliotecas o instituciones educativas ya no usan y buscaremos acuerdos de donación de material de oficina excedente y equipos informáticos en desuso por parte de empresas.

Visitar las clínicas del norte de Ghana es bastante entristecedor. Además de las largas distancias entre unas y otras, el escaso personal médico, los materiales y medios con los que cuentan, desde medicamentos básicos, pasando por las instalaciones, camillas, o aparatos especializados, especialmente en la sala de paritorio, son inadecuados e insuficientes.

Ver, en especial, las instalaciones y utensilios que se usan en los partos, llama la atención, por lo que siempre que esté en nuestra mano nos gustaría poder reducir el riesgo de enfermedades y complicaciones adecuando los centros médicos.

Con este proyecto se pretende recopilar material en desuso de los hospitales de nuestro territorio nacional, para junto a material de otra índole poder enviar un contenedor por mar.

Algunas de las comunidades más grandes cuentan con un centro de salud (en la imagen el de Kanjaga) con uno o dos enfermeros de guardia. Incluso las clínicas de las dos capitales de los distritos de Builsa Sur y Norte (Fumbisi y Sandema) donde se derivan a los pacientes que no se pueden tratar tampoco cuentan con médicos. Es en Bolgatanga (a 90km y 1h30min por caminos) donde cuentan con una media decena de ellos. Tanto la falta de medios como la lejanía del hospital más próximo y el sobrecoste asociado (la Sanidad no es pública) hace que muchas de las personas queden desatendidas a su suerte y el riesgo de complicaciones por cualquier enfermedad aumente.

La región de Kanjarga cuenta con 16 localidades, con población muy joven. El fútbol es el deporte nacional y siguen con ilusión las ligas europeas soñando algún día con poder ser como ellos, pero la realidad es bastante distinta. Una sola comunidad dispone de un campo más o menos reglado donde juegan con pelotas confeccionadas de materiales textiles. Durante el periodo de descanso navideño, se organizan unos partidos exhibición donde acuden representantes de todas las distintas comunidades y se reúnen entorno al deporte.

La intención de este proyecto es fomentar su práctica saludable y continuada, la competitividad sana y bien organizada entre dichas poblaciones en forma de temporada de fútbol organizada en su capital. Por un lado nos centraremos en conseguir los medios materiales (camisetas, balones, botas…) y por otro la distribución, organización y arbitraje con ayuda de la organización local Hope for Builsa.

Ghana, como territorio, en especial su capital, no tiene un sistema de recogida de basuras muy desarrollado, ni tampoco inmerso en su cultura la importancia de la misma, así como su tratamiento. Kanjaga, como localidad ejemplo en la que queremos desarrollar este primer intento, tiene una brigada de limpieza que acude semanalmente a la localidad durante un par de horas para la recogida de los desechos no orgánicos de mayor tamaño y su posterior quema.

En el distrito el mayor número de desperdicios es plástico (sobre todo por las bolsas de agua potable distribuidas y unas bolsas negras donde meten las compras de las pequeñas compras necesarias en el día a día). Al no haber papeleras, ni un sistema desarrollado, el paisaje, para un ciudadano europeo, resulta desolador y aunque es inevitable agacharse a recoger cualquier desperdicio, tampoco tienes donde almacenarlo siendo foco de infección y enfermedades que repercute negativamente en la población.

La propuesta es doble: La primera consiste en la distribución de unos cubos de recogida de desperdicios que cada hogar tendrá en su domicilio. La segunda el alquiler semanal de un medio de transporte que traslade esa basura a la capital del distrito, Fumbisi, donde sí que hay una planta de procesado. A través de medidas complementarias en la biblioteca y escuela mediante charlas y presentaciones se pretende crear cultura para poder fomentar una localidad limpia y libre de basura.

Este proyecto se desarrollará de manera secundaria una vez conseguido el presupuesto para el resto de iniciativas.